martes, 29 de abril de 2014

CUANDO EL DEPORTE DEJA DE SER SALUD

Desde muy pequeña me ha gustado mucho el baloncesto. A los 8 años empecé a practicar este deporte, además de pasármelo bien hice muchas amigas y me ayudó a ser más atrevida y a tomar la iniciativa, no solo en la cancha sino también en mi forma de ser.

Cuando cumplí 11 años me supuso un gran disgusto saber que en la escuela donde estudiaba no había suficientes participantes para formar un equipo. Pensaba que tendría que dejar este deporte pero en mi casa me ayudaron a buscar una solución. Me apunté a un equipo de mi barrio, que me dio la oportunidad de conocer a nuevas compañeras y aprender a superarme deportiva y personalmente. Para mí fue un reto entrar en un grupo nuevo porque en aquellos tiempos me costaba mucho relacionarme con gente desconocida.

Tras dos años de buenos resultados y mejores amistades me sucedió lo que para mí fue el peor percance de mi vida. Se me salió el hombro, y tras colocármelo en su sitio el médico me pronosticó una difícil recuperación. En mi ignorancia pensé que no era posible, que me recuperaría de mi lesión y todo volvería a ser como antes. Pero nada más lejos de la realidad. Lo peor no fueron los dolores, sino las sesiones de rehabilitación, los entrenamientos aparte,… Pasó el tiempo y pude volver a jugar, pero pasados unos breves minutos de partido mi hombro volvió a lesionarse. El diagnostico del traumatólogo se cumplía fielmente. Momentos de dolor, de incertidumbre y de mucho miedo. Por prescripción médica debía dejar el deporte. Para mí suponía dejar de hacer lo que más me gustaba, separarme de mis compañeras después de tanto tiempo; y la duda de si debía o no operarme. Enseguida tuve las ideas claras. Poniéndome una chaqueta se me volvió a salir el hombro y la última vez que recuerdo fue al taparme en la cama una noche de frió invierno.

La operación llegó. El miedo pasó. Todo salió bien. Hoy mi hombro funciona perfectamente y he vuelto a  disfrutar del baloncesto, aunque ahora como entrenadora.

¡Una etapa de mi vida que nunca olvidaré!






domingo, 27 de abril de 2014

MUERE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ: GENIO DE LA LITERATURA UNIVERSAL

El  jueves 17 de abril de 2014, a la edad de 87 años, ha muerto en México DF el periodista colombiano y uno de los más grandes escritores de la literatura universal. 



Antes de sumarnos a las lágrimas por la muerte del escritor convendría hacer un breve repaso por lo que fue su extensa vida. Nació en Aracataca, Colombia, en 1928.  Novelista afincado desde muy joven en Bogotá, estudió derecho y periodismo en la universidad Nacional e inició sus primeras colaboraciones periodísticas en el diario El Espectador.

A los veintisiete años publicó su primera novela, La hojarasca, obra de ficción, en la que ya apuntaba rasgos de desbordante fantasía. A partir de esta primera obra, su narrativa aglutinó  la tradición literaria hispanoamericana, y nuevas fórmulas expresivas de algunos creadores estadounidenses, sobre todo de William Faulkner.

Comprometido con los movimientos de izquierda, siguió de cerca la lucha guerrillera cubana hasta su triunfo en 1959. Amigo de Fidel Castro, participó por entonces en la fundación de Prensa Latina, la agencia de noticias de Cuba. Tras la publicación de dos nuevos libros de ficción, en 1965 fue galardonado en su país con el Premio Nacional.

Sólo dos años después, y tras muchas contrariedades con diversos editores, logró que una editorial argentina le publicase su obra maestra y una de las novelas más importantes de la literatura universal del siglo XX, Cien años de soledad.

La obra, en la que trabajó más de veinte años, recrea a través de la saga familiar de los Buendía la peripecia histórica de Macondo, pueblo imaginario que refleja su pueblo natal , su país y su continente. Se trata del llamado «realismo mágico» por el encuentro de elementos realistas con circunstancias fantasiosas. Esta fórmula narrativa va unida a la tradición literaria latinoamericana, iniciada con las crónicas de los conquistadores, llenas  de leyendas y elementos sobrenaturales originados por el choque entre la cultura de los españoles que emigraban y la presencia del continente latinoamericano.

Tras una temporada en París, en 1969 se instaló en Barcelona, donde entabló amistad con intelectuales españoles, como Carlos Barral, y sudamericanos, como Vargas Llosa. Su estancia allí fue decisiva para lo que se conoció como el boom de la literatura hispanoamericana, de la que fue uno de sus mayores representantes.

En 1972 obtuvo el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, y pocos años más tarde regresó a América Latina para residir alternativamente en Cartagena de Indias y Ciudad de México, debido sobre todo a la inestabilidad política de su país.

Su prestigio literario, que en 1982 le valió el Premio Nobel de Literatura, le dio autoridad para hacer oír su voz sobre la vida política y social colombiana. Su actividad como periodista quedó reflejada en Textos costeños (1981) y  Entre cachacos (1983), artículos publicados en la prensa escrita, y en Noticia de un secuestro, amplio reportaje trata de la dramática peripecia de nueve periodistas secuestrados por orden del narcotraficante Pablo Escobar. Relato de un náufrago, reportaje sobre un caso real publicado en forma de novela en 1968, constituye un brillante ejemplo de «nuevo realismo» y reflejó su capacidad para cambiar de registro.

En cine intervino en la redacción de numerosos guiones, a veces adaptaciones de sus propias obras, y desde 1985 compartió, con el cineasta argentino Fernando Birri, la dirección de la Escuela Internacional de Cine de La Habana. 

Líderes de toda América han lamentado la muerte del creador de Cien años de soledad, una obra que ha vendido más de 50 millones de copias en todo el mundo y se ha llegado a  calificar como “El Quijote americano”. 

Como resumen podemos decir que fue el autor de obras clásicas como  Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca y Crónica de una muerte anunciada.


Pero como todo gran genio habrá que pensar que su obra perdurará, que sus novelas sobrevivirán a través de épocas venideras y que, desde aquí, quienes gozamos de la literatura nos unimos al dolor por su pérdida.





CUIDAR LA ALIMENTACIÓN SIN OBSESIONARSE

Llevar una dieta equilibrada y alimentarnos de forma adecuada son dos claves importantes cuando deseamos mantenernos saludables. Pero no se trata de hacer regímenes restrictivos o planes alimenticios imposibles de cumplir, sino de vigilar de forma efectiva lo que comemos. Aunque muchas personas se preguntan cómo cuidar su alimentación a diario, la realidad es que casi todos y todas conocemos las claves: se trata de consumir las calorías necesarias, ya que las que no quemamos se van acumulando en los rincones de nuestro cuerpo que menos gracia nos hacen.

Lo importante es tener un modo de vida sano, hacer algo de deporte, comer de todo sin excedernos y tomárnoslo con humor, como dice la viñeta inferior. Es fácil dar consejo y recomendar a los demás lo que deben o no deben hacer, pero no siempre somos capaces de seguir nuestras propias directrices. Muchas veces somos hábiles a la hora de ver en los demás cualidades y defectos, enseguida identificamos el motivo de un problema ajeno. Casi siempre tenemos respuesta para quienes nos rodean, nos sabemos posicionar sin vacilar ante decisiones importantes si no nos afectan directamente. Pero debemos aceptar la diversidad de puntos de vista, que suele ampliarse cuando nos referimos a situaciones personales. La excepción también está presente, o la minoría, por qué no aceptarla. Si todo el mudo opina igual, si no tenemos perspectivas diferentes ante cualquiera de las situaciones que vivimos, el mundo se hace pequeño, deja de tener sentido. 

TODO DEPENDE DEL COLOR DEL CRISTAL CON QUE SE MIRE



LA CLASE POLÍTICA BUSCA SU BENEFICIO

El mundo está en manos de la clase política que representa lo que era la aristocracia en el Antiguo Régimen. Mientras esto sea así no podemos salir de la actual crisis en que nos encontramos.

La clase política coincide con la clase económica, buscan beneficios económicos como único objetivo. Lo mismo pueden ser presidentes de un partido que de una empresa privada. Con esta mentalidad se constata que no persiguen el bien de la sociedad, sino mantener sus privilegios.

La situación actual puede ser propicia para empezar a cambiar, no para que todo vuelva a ser como antes. Cuando la situación es pésima hay menos que perder. Además hay que tomar la parte positiva de cada hecho, los errores no deben servir únicamente para lamentarse, sino que hay que aprender de ellos para no cometer una y otra vez los mismos fallos. Sacar conclusiones de los errores vividos ayudará a mejorar el futuro.

De todos modos, la educación será la única manera de poder solucionar la crisis. Es necesario que desde edades tempranas se incluyan planes de estudios que fomenten el pensamiento, la experimentación, la crítica y la toma de decisiones. Hará falta que la siguiente generación aprenda a pensar con espíritu crítico desde la niñez.

Es importante dejar de unir la felicidad a la idea de tener, y cuanto más mejor. No es cierto que los bienes materiales dan la felicidad, por lo tanto habrá que buscar otros valores más solidarios intentando compartir lo que tenemos para mejorar.


miércoles, 16 de abril de 2014

LAS DESCARGAS ILEGALES

Hoy en día la profesión de escritor se encuentra en peligro de extinción debido a las descargas masivas gratuitas a través de internet. Para que los escritores puedan ejercer su profesión es necesario que los lectores lean y compren sus libros, bien en formato papel o en formato digital.

Está claro que desde que están en funcionamiento los libros electrónicos la inmensa mayoría de las publicaciones han tenido un descenso muy notable en sus ventas, estamos hablando de un índice inferior a la mitad del dinero que se recaudaba antes de ocurrir este fenómeno. La gente hace una inversión comprando un “e-book”, en el que gasta bastante más que en la adquisición de un libro, dando por supuesto que dicha compra le permite, a partir de ese momento, leer gratis. Puede que haya quienes piensen que la caída de las ventas se deba  a la crisis, pero todo hace indicar que no es así, puesto que en los primeros años de la crisis quienes tenían la afición de leer podían permitirse gastar o invertir en lectura. A partir de este dato se deduce que el uso de libros electrónicos trae como consecuencia el descenso de venta de libros y el aumento de la piratería.

Un autor que dedica buena parte de su vida para escribir un libro costea sus gastos gracias al número de ejemplares vendidos. Teniendo en cuenta que el porcentaje de beneficio que recibe es una pequeña parte debemos entender que necesita colocar muchas obras en el mercado para poder vivir de esta profesión. Si los lectores recurren a la piratería para acceder a la lectura de sus publicaciones las ganancias son mínimas y por tanto hará plantearse a los autores si les merece la pena seguir escribiendo. El oficio debe permitir a quien lo ejerce vivir de él, sino deja de serlo y, tal vez, los profesionales de la literatura deberán  buscar otra  alternativa.

Las verdaderas beneficiarias de esta forma de actuar son las empresas de telefonía, que convencen a los usuarios para que contraten el servicio de internet, lo que  les permitirá  descargarse  libros, acceder a todo tipo de música, ver películas,… sin necesidad de pagos extra.

Como personas a los que nos importa la cultura, o por lo menos la respetamos,  deberíamos hacer algo ante tal despropósito. Es labor del gobierno tomar medidas al respecto, pero desde cada uno también es posible colaborar en favor de los escritores. Sería más interesante dedicar menos dinero al gasto telefónico y más a la compra de libros en cualquiera de sus formatos.